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sábado, 6 de agosto de 2016

Reivindicando el trabajo de los ilustradores



Voy a dejar un rato de dar la murga con la gira de presentación de “Proyecto Dante: Andorra”, para hablaros de algo más serio.
Debo confesar que he recibido muchas buenas críticas por las portadas de mis novelas, y demás publicaciones en las que he podido meter mano en ese aspecto. La verdad es que para mí, una buena portada, personalizada, hecha con gusto y calidad, es una de las cosas más importantes que tengo en cuenta a la hora de publicar. He llegado a rechazar algún contrato editorial sencillamente por no tener el poder de decisión a la hora de confeccionar una cubierta.
Todos esos elogios llegados por Facebook, Whatsapp y demás, debo transmitirlos a los responsables de dar cara a mis escritos: Elías Santos (“El sueño inefable”), Kike Alapont (“La cosecha del Arco Iris”), Cecilia G.F. (“Todos somos poesía” y “Proyecto Dante: Andorra”) y María Pizarro (La censurada “Sitra Ahra”, “Antares” y el cartél promocional de “Proyecto Dante: On tour 2016” –y lo que está por llegar–). Ellos son realmente quienes os enamoran con su arte y desparpajo garabatero.
Hay quien, incluso, ha envidiado alguna de esas ilustraciones, deseando que sus novelas tuvieran ese nivel pictórico. Yo siempre respondo lo mismo: Encargad este cometido a un ilustrador (o ilustradora, no empecemos...) y pagad un precio justo por su trabajo (no seáis ratas).
Es cierto que una vez terminamos el texto (habiéndolo corregido mil doscientas veces) estamos tan exhaustos que dejamos en manos de otros la tarea de confeccionar la portada de la obra. Pensad que la mayoría de editoriales que nos publican no tienen el presupuesto suficiente como para cubrir según qué gastos, y la portada es uno de ellos. Aunque trabajen con un equipo de diseñadores propio y se lo curren tanto como puedan, es habitual toparnos con diseños cutres, el uso abusivo de según qué fotos, o la utilización indiscriminada de una plantilla de dos colores (fondo y letras). Todo eso es evitable si cogemos las riendas del proyecto.
A mi modo de ver, las opciones son dos: O pedimos a la editorial que reduzca la tirada (y con ello el gasto de impresión) y contrate a un ilustrador; o somos nosotros quienes nos encargamos de esa tarea y ese coste. Yo voto por esta segunda.
Es cierto que estamos en malos tiempos, y que 60 o 70 euros son un dinero que cuesta reunir, pero pensad lo que nos jugamos con una mala portada. Mientras estamos enfrascados en la escritura de una obra (generalmente durante muchos meses) podemos ir ahorrando. El esfuerzo vale la pena, y por esas cantidades que señalo, ya podéis haceros con los servicios de un buen pintamonas (con cariño, ¿eh? jajaja).
De la misma manera que nosotros no estamos para ir regalando relatos, ellos también deben crecer, hacerse respetar en el mundillo, y comer. Toda obra de arte cuesta su tiempo, dedicación y sudor; y más cuando ellos tienen que amoldarse a los detalles que les vamos imponiendo, a los cambios de última hora, y a las características que piden las editoriales. Claro que todos tenemos a un conocido que dibuja Son Gokus de puta madre, pero seamos serios, que estamos jugando con nuestras novelas. Contratar a un profesional de estudio, freelance o amateur con ganas de dedicarse a eso de ilustrar, es lo mejor que podemos hacer por nuestros libros.
Con esta parrafada vengo a reivindicar el trabajo de quienes ponen cara a lo que nosotros escribimos. Ellos venden nuestro producto, haciendo que entre por los ojos y dándoles más calidad.
Pensad en ello cada vez que miréis vuestras novelas en la estantería, con esa portada que no acaba de convenceros, que no se ajusta al contenido del libro... Unos eurillos (y un buen estudio de los trabajos de los ilustradores que pululan por las redes) pueden marcar las ventas de cualquier obra.

Eso sí, sean mejores o peores, que quede entre nosotros... son muy raros... ya os aviso ;)

En el encabezado de mi blog podéis ver las portadas que os comentaba al principio de esta entrada. 


2 comentarios:

  1. Ahí, ahí, publicidad gratuita de la buena jaja!

    Personalmente desde que estoy haciendo portadas para autores, una de las cosas que más me molestan es que en las miles de reseñas de esos libros que te has encargado en ilustrar, en las presentaciones o simplemente en el feedback general del libro, casi nunca nadie se toma el tiempo de dedicar algunas palabrillas al trabajo realizado en portada (sean buenas o malas palabras :P) es algo que simplemente se suele obviar, inconscientemente. Es como si la portada fuera algo invisible, cuando irónicamente es lo más visible de un libro, de buenas a primeras; y su importancia es uno de los pilares fundamentales a la hora de vender el libro, junto con la sinopsis. Entiendo que por supuesto lo esencial es el libro en sí, lo escrito, pero aunque sea una simple frase o un "oye la portada muy acertada (o no)" pues un artista ya se quedaría contento.

    Entiendo que es un mercado saturado de portadas clónicas y genéricas, que ya casi van de la mano e identifican el género del libro solo por su aspecto mil veces visto. En la mayoría de casos no merece perder el tiempo en hablar sobre ese esperpento que ha realizado el becario de turno xD Pero cuando te encuentras con una portada trabajada, que ves que intenta trasmitir la esencia del libro y que incluso después de leer la obra, ves la ilustración con otros ojos por conocer ya mejor todos los detalles y por a lo mejor ilustrar uno de los momentos más memorables del libro, pues da un poco de cosa que se olviden de nosotros!! T_T

    La verdad es que me has llegado a la patata con esta entrada xD Esta bien tener noticias de que tu trabajo funciona y que incluso recibe elogios o crea interés. Sobre todo esta bien recibir esa información (sea buena o mala) que queda como de tapadillo una vez el libro llega a los lectores, y que en la mayoría de casos es información que con mucha suerte solo llega al escritor.

    Gracias David!!

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  2. En eso tienes razón: Los reseñadores, quienes hacen sus críticas en público, suelen olvidarse de mencionar el trabajo realizado en las portadas.
    En mi caso, como soy más de charlas en privado, me veo en la obligación de hacéroslo saber; "Mis portadas" molan. Siempre me lo señalan. Y el mérito es vuestro.
    Así pues, a seguir reivindicando vuestro trabajo, cojones!! XDD

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