Si deseas hacerme algún comentario, propuesta, sugerencia, o simplemente quieres cruzar unas palabras conmigo, no dudes en escribirme a elfinaldetodoslosinviernos@live.com

Redes Sociales

jueves, 28 de junio de 2012

La oscuridad de la muerte cerró sus ojos


Duerme pequeña mía, duerme y sueña con aquellos tiempos de ignorancia en los que no sabías ni del dolor ni de la decadencia, ni de la lucha diaria ni del poder de la noche, ni de los cuentos de miedo ni de las miradas que acusan.
Duerme ahora que puedes y no despiertes hasta que sea inevitable; huye de esa luz que te ciega. Vuela hasta lo más profundo de ese corazón que tanto anhelas, el que necesitas para poder así compartir el tuyo, la sangre que corre por tus venas, esa esencia negra que corrompe la gracia y el espíritu, el veneno que aquellas palabras y miradas te inyectaron una vez, cuando te derrotaron.
Tan sólo hay silencio aquí, donde lloran las estrellas, ocultas tras la luz,  al igual que tú, que bajo sábanas negras quedas indefensa, desnuda, de piel fría y pálida, blanca como la muerte, como ese resplandor que te aparta de mis ojos, del sol y de la vida.

1 comentario:

  1. muy intenso David, que bien te expresas, que bien te entiendo, recopila estos sentimientos en un libro, siempre te darán el placer de lo bien escrito, una etapa que no has de olvidar y que es un placer que compartas con nosotros, no se que puedo decir, me alegro mucho de conocerte y de tener una sincera amistad contigo.
    Tus escritos nos llenan a todos
    Encarnación Alcalde Brotons, autora

    ResponderEliminar