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jueves, 14 de junio de 2012

Crónica de la Alerta OVNI

Debo ser sincero y decir que jamás había participado de un evento tan singular, y es que la que montó el programa de radio Milenio 3, de la Cadena Ser, fue cosa de otro mundo.
Llevaba el asunto preparándose muchas semanas, y de la misma manera, en mi casa, también íbamos cuadrando horarios de trabajo, recopilando datos sobre la meteorología de esa noche, los astros que se podrían ver en el cielo, los satélites artificiales que cruzarían el firmamento a tal o cual hora, etc.
El café, las infusiones, zumos, picoteo vario, linternas, mantas, abrigos y demás parafernalia lo dejamos para última hora, mientras digeríamos la cena.

El día anterior a la Alerta OVNI, subimos al lugar donde íbamos a acampar, el Port d´Envalira, en el Principat d´Andorra. Fue un reconocimiento curioso, más digno de cualquier programa de Íker Jiménez que la misma Alerta: A algo más de 2.400 metros de altura, en la antigua emisora de Andorra, la niebla espesa nos impidió atisvar el más mínimo detalle del paisaje que nos rodeaba. Se podía cortar a cuchillo. Mientras hicimos algunas fotos, no podía dejar de pensar en la película "La niebla" o en el juego "Silent Hill". Daba cierto mal rollo.

 Esta es la antigua emisora de Andorra, ahora un edificio semi-abandonado. Un lugar tétrico, la verdad.

 A los pies de la emisora, este es el paraje que la niebla dejaba ver. Más allá de donde estábamos, se abre un precipicio... aunque no lo parezca, aunque no se vea.

Ni cielo ni los Pirineos... nada, tan sólo niebla, ese era nuestro paisaje a disfrutar.

El día D, la noche señalada, la madrugada del sábado 9 al domingo 10, llegó junto con el frío y una fina llovizna que por momento era nieve. Las mantas y toda la ropa de abrigo apareció sobre nuestros cuerpos al mismo tiempo que Íker Jiménez daba comienzo a la Alerta desde Valladolid, donde se montó una carpa especial para la ocasión. Cientos de personas llevaban ya algunas horas con ellos cuando comenzó la emisión. 
Fueron conectanto con cada uno de los corresponsales, compartiendo ellos así las esperiencias que estaban viviendo junto a aquellos que se habían acercado a los lugares señalados desde semanas antes en la web. Practicamente todos disfrutaban de un cielo despejado y un clima más benévolo que el que estábamos sufriendo nosotros, con una temperatura inferior a 5º, algo de llovizna y un cielo que a duras penas nos regaló un claro por el que localizar algunas constelación que nos permitiera guiarnos; al menos con la brújula nos hicimos la idea de hacia donde miraban los corresponsales y colaboradores de Milenio 3, que seguían paseando sus voces y comentarios a través de las ondas. 
La madrugada pasó a golpe de café e infusiones calientes, transistor en mano y mantas sobre los hombros. No se apreciaba movimiento en el cielo, ni el nuestro, nublado, ni en el del resto de España, pero fue llegar las 03.30h y un aluvión de avistamientos comenzaron a ser retransmitidos desde varios puntos del Sur. Luces, objetos extraños y nieblas también extrañas (según narración del bueno de Alberto Cerezuela, pues este fenómeno apareció de manera repentina e inexplicable y a punto estubo de causar un ataque de pánico en los allí reunidos).


 Vista de El Pas de la Casa, la frontera de Andorra con Francia.

 Helándonos y mirando los cielos, a ver si algún OVNI se dejaba ver entre tanta nube.

 Al menos la Luna sí nos regaló su mágica presencia.

 La antigua emisora, igual de siniestra con niebla que si niebla. Había luz en el interior, no sabemos si por algún sistema automático o porque hubiera algún vigilante. Si lo había, seguro que se no se le pasó por la cabeza salir con esa panda de zumbaos que buscaban OVNIS con linternas y un transistor a todo volumen.

El cielo de la madrugada.

La verdad es que podría extenderme con más datos y detalles, pero es mejor escuchar el programa y ser testigos, aunque ya sea en diferido, de lo que en aquella noche mágica aconteció.
Por nuestra parte disfrutamos, pese al frío, la llovizna y los cuatros copos de nieve que nos acompañaron, junto a la voz de Íker, Carmen, Santi y Javier y los todos los corresponsales de Milenio 3. Una interesante experiencia que repetiremos más a menudo, eso sí, buscando localizaciones menos frías y con mejor meteorología.

1 comentario:

  1. me ha encantado hermano esta crónica :) y escucharé el programa seguro

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